Thursday , December 12 2019
Home / Jay Taylor Media / Lo que significa ser anarcocapitalista

Lo que significa ser anarcocapitalista

Summary:
El artículo «¿Qué es anarquía?» de Butler Shaffer en LRC inició una discusión en el blog de Reason y me inspiró a escribir unas ideas que yo también he tenido al respecto. Los libertarios que se oponen a la anarquía están atacando un hombre de paja. Sus argumentos son usualmente utilitaristas y consisten en «pero la anarquía no funcionara» o «necesitamos las cosas provistas por el Estado». Pero estos ataques son confusos en el mejor de los casos, si no falsos. Ser anarquista no significa que se piense que el anarquismo funcionará y tampoco que uno pueda predecir que llegará o podrá ser realizado. Es posible ser un anarquista pesimista después de todo. Ser anarquista solo significa que tú crees que la agresión no está justificada, y (es obvio) que el Estado necesariamente la emplea. Por

Topics:
Mises Institute considers the following as important:

This could be interesting, too:

Mises Institute writes The Japanization of the European Union

Mises Institute writes El trabajo artístico hecho con bananas viejas muestran que el valor es subjetivo

Mises Institute writes Why Central Banks Aren’t Really Setting Interest Rates

Contributor writes The Last Hawk Flew to Heaven

El artículo «¿Qué es anarquía?» de Butler Shaffer en LRC inició una discusión en el blog de Reason y me inspiró a escribir unas ideas que yo también he tenido al respecto.

Los libertarios que se oponen a la anarquía están atacando un hombre de paja. Sus argumentos son usualmente utilitaristas y consisten en «pero la anarquía no funcionara» o «necesitamos las cosas provistas por el Estado». Pero estos ataques son confusos en el mejor de los casos, si no falsos. Ser anarquista no significa que se piense que el anarquismo funcionará y tampoco que uno pueda predecir que llegará o podrá ser realizado. Es posible ser un anarquista pesimista después de todo. Ser anarquista solo significa que tú crees que la agresión no está justificada, y (es obvio) que el Estado necesariamente la emplea. Por ende, el Estado y la agresión que usa, están injustificados. Ciertamente es muy simple. Es una posición ética; no es de extrañar que confunda a los utilitaristas.

De esta manera, cualquier persona que no sea anarquista tiene que sostener que: (a) la agresión está justificada; o (b) el Estado (en particular el estado mínimo) no emplea necesariamente la agresión.

La proposición (b) es plenamente falsa. El Estado siempre aplica impuestos a sus ciudadanos, lo cual es una forma de agresión. Ellos siempre prohíben la competencia de agencias de defensa, lo cual equivale a una agresión (no menciono las incontables leyes en contra de los crímenes sin víctimas que inevitablemente, y sin una sola excepción en la historia, imponen al pueblo. No se entiende siquiera por qué los minarquistas creen que la minarquía es posible).

En cuanto a (a), los socialistas y los criminales consideran que la agresión está justificada. Pero esto no es cierto. Los criminales, socialistas y anti-anarquistas aún no han demostrado de que manera la agresión —la iniciación de fuerza contra victimas inocentes— está justificada. No es sorprendente que no sea posible evidenciarlo. Pero si los criminales no sienten la obligación de justificar la agresión; ¿por qué habrían de hacerlo los que abogan por el Estado?

Los conservadores y libertarios minarquistas que son críticos con el anarquismo por los motivos de que «no funcionará» o que «no es práctico» solamente están confundidos. Los anarquistas no auguran (necesariamente) que el anarquismo será llevado a cabo —yo personalmente no lo creo. Pero eso no significa que el Estado esté justificado.

Consideren esta analogía. Los conservadores y liberales están de acuerdo en que el crimen privado (asesinato, robo, violación) es injustificable y en que no «debería» ocurrir. Pero sin importar cuán bueno pueda ser el ser humano, siempre habrá un pequeño grupo que optará por el crimen. El crimen siempre estará junto a nosotros. Sin embargo seguimos condenándolo y trabajamos para reducirlo.

¿Es posible lógicamente que no haya crimen alguno? Sí. Todo el mundo puede voluntariamente elegir respetar los derechos ajenos. Ello hace fácil imaginar la situación en la que no el crimen no existe. Pero dada nuestra experiencia con la interacción y naturaleza humana, es prudente decir que siempre habrá crímenes. No obstante, aún en la esfera de la inexorabilidad de esta repetición, proclamamos que el crimen es nocivo e injustificado. Por consiguiente a mi reivindicación de que el crimen es inmoral, sería simplemente estúpido e insincero replicar, «pero ésa es una visión impracticable» o «no funcionará», «siempre habrá crimen». El hecho de que el crimen siempre existirá– que no todos respetarán voluntariamente los derechos de los demás – no significa que sea «inviable» oponerse a ello. Tampoco significa que el crimen esté justificado. No significa que exista un defecto en la proposición «el crimen es malo».

Asimismo, en cuanto a mi proposición de que el estado y su agresión están injustificados, es deshonesto y/o confundido el contestar «la anarquía no funcionará» o «no es práctica» o «no ocurrirá».1 El punto de vista de que el estado está injustificado es una posición normativa o ética. El hecho de que no haya un número suficiente de personas que estén dispuestas a respetar los derechos del prójimo para hacer posible el surgimiento de la anarquía, es decir, el hecho de que haya suficiente gente que erróneamente apoya la legitimación del estado, es la conditio sine qua non para su existencia, no significa que el estado y su agresión estén justificados.2

Otras réplicas utilitaristas como «pero nosotros necesitamos un estado», no contradicen la reivindicación de que el estado emplea la agresión y esta agresión está injustificada. Esto simplemente significa que al defensor del Estado no le importa la iniciación de la violencia contra víctimas inocentes, es decir, comparte la mentalidad criminal/socialista. El criminal privado piensa que sus propias necesidades son todo lo que importa; él comenzará la violencia para satisfacer sus necesidades; al infierno con lo que esté mal o bien. El estatólatra piensa que su opinión sobre las cosas que «nosotros» «necesitamos» justifica la perpetración o el empleo de la violencia contra individuos inocentes. Es tan claro como esto. Sea lo que sea, este argumento no es en absoluto liberal. No se opone a la agresión. Es favorable a otra cosa –  a asegurar las necesidades públicas, a pesar del coste que supongan – pero no a la paz y a la cooperación. Los criminales, mafiosos, socialistas, welfaristas, e incluso los minarquistas, comparten esto. Están dispuestos a justificar inequívocas agresiones, por el motivo que sea. Los detalles varían, pero el resultado es el mismo – vidas inocentes son segadas por un ataque psíquico. Algunos tienen estómago para esto; otros son más civilizados – los libertarios anarcocapitalistas – y prefieren la paz por encima de la violenta lucha.

Dado que hay criminales y socialistas entre nosotros, no es sorpresa que exista un nivel de criminalidad mental en la mayoría de la gente. Después de todo, el estado se basa en el consentimiento tácito de las masas que incorrectamente han aceptado la noción de que el estado es legítimo. Pero nada de eso significa que las empresas criminales apoyadas por las masas estén justificadas.

Es hora de que los liberales se definan. ¿Estás a favor o en contra de la agresión?

[El artículo original aparece en: Desde esta perspectiva de filosofía política «Ser anarquista solo significa que uno cree que la agresión no está justificada, y (es obvio) que el Estado necesariamente la emplea. Por ende, el Estado y la agresión que usa, están injustificados».]

Powered by WPeMatico

Mises Institute
The Mises Institute, founded in 1982, teaches the scholarship of Austrian economics, freedom, and peace. The liberal intellectual tradition of Ludwig von Mises (1881-1973) and Murray N. Rothbard (1926-1995) guides us. Accordingly, we seek a profound and radical shift in the intellectual climate: away from statism and toward a private property order.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *